Por el Dr. Juan Solarte – Especialista en Fertilidad y Reproducción Humana, Reprotec Centro de Fertilidad
A lo largo de mi experiencia como especialista en fertilidad en Reprotec, una de las preguntas que más escucho es:
“Doctor, ¿por qué unas parejas logran embarazarse tan rápido y otras deben esperar tanto o buscar ayuda médica?”
Es una pregunta muy válida y, sobre todo, muy humana.
La fertilidad no depende de un solo factor: es el resultado de una interacción compleja entre lo biológico, lo hormonal, lo ambiental y, también, lo emocional. En cada consulta, me encuentro con historias diferentes, pero con algo en común: el deseo profundo de entender y de encontrar respuestas.
En este artículo te explico, con base científica y desde la experiencia clínica, por qué algunas parejas conciben con facilidad mientras otras necesitan acompañamiento médico, y qué pasos puedes seguir si ese embarazo tan esperado aún no llega.
La infertilidad es más común de lo que imaginamos
Según la Organización Mundial de la Salud (OMS), 1 de cada 6 personas en edad reproductiva experimenta infertilidad en algún momento de su vida.
Eso significa que millones de personas en el mundo viven esta misma situación —aunque muchas veces no lo hablen—.
Y algo que siempre les recalco a mis pacientes es esto: la infertilidad no es un fracaso personal.
Es una condición médica, y en la mayoría de los casos, tiene solución con el acompañamiento y el tratamiento adecuados.
En general, el 30 % de los casos se deben a factores femeninos, otro 30 % a factores masculinos, y el resto a causas mixtas o desconocidas.
Principales factores que influyen en la capacidad de concebir
- La edad y la reserva ovárica
La edad es uno de los factores más determinantes, especialmente en las mujeres.
A partir de los 30 años, los óvulos comienzan a disminuir en cantidad y calidad, y después de los 35 años, ese proceso se acelera.
En los hombres, aunque la fertilidad puede mantenerse por más tiempo, la calidad espermática también puede verse afectada por la edad, el estrés o los hábitos de vida.
- Factores femeninos
Entre las causas más comunes de infertilidad femenina se encuentran:
- Trastornos de la ovulación como el síndrome de ovario poliquístico (SOP).
- Obstrucción o daño en las trompas de Falopio.
- Endometriosis, que puede dificultar la implantación del embrión.
- Alteraciones hormonales (como las tiroideas o metabólicas).
- Factores uterinos como miomas o malformaciones.
Cada caso es diferente, por eso siempre recomiendo una evaluación médica personalizada antes de iniciar cualquier tratamiento.
- Factores masculinos
En más del 30 % de los casos, el factor masculino tiene un papel importante.
Las causas más frecuentes son:
- Bajo conteo espermático.
- Movilidad reducida.
- Alteraciones en la forma de los espermatozoides.
- Hábitos nocivos como el tabaco, el alcohol o la obesidad.
Estudios recientes indican que la infertilidad masculina afecta a más de 56 millones de hombres en el mundo, y su incidencia ha ido en aumento.
- Factores genéticos, inmunológicos o desconocidos
En algunos casos, no encontramos una causa evidente.
A esto lo llamamos infertilidad inexplicada y puede tener origen genético, inmunológico o microambiental.
Gracias a los avances médicos, hoy es posible detectar y tratar muchos de estos casos con mayor precisión.
- Estilo de vida y salud general
Nuestro bienestar físico y emocional influye directamente en la fertilidad.
El tabaco, el alcohol, el estrés crónico, la obesidad o la exposición a contaminantes pueden afectar tanto la ovulación como la calidad espermática.
Como suelo decir a mis pacientes:
“No se trata solo de lograr un embarazo, sino de preparar el cuerpo y la mente para recibirlo.”
¿Por qué algunas parejas logran embarazarse fácilmente?
Cuando una pareja logra concebir sin dificultad, suele haber una combinación favorable de condiciones:
- Edad fértil óptima.
- Buena función ovárica y espermática.
- Trompas y útero saludables.
- Estilo de vida equilibrado.
- Ausencia de enfermedades reproductivas.
Aun así, cada historia es diferente. La fertilidad no es una fórmula exacta, y por eso, compararse con otros solo genera frustración.
¿Y por qué otras necesitan ayuda médica?
Cuando uno o varios de estos factores se ven comprometidos, el embarazo puede tardar más o no llegar.
Algunas causas frecuentes son:
- Disminución de la reserva ovárica.
- Alteraciones hormonales.
- Trompas bloqueadas.
- Baja calidad espermática.
- Infertilidad inexplicada.
La buena noticia es que hoy existen tratamientos de reproducción asistida con resultados muy alentadores.
En Reprotec realizamos procedimientos como la inseminación intrauterina (IIU), la fertilización in vitro (FIV) y la ovodonación, siempre adaptados a las necesidades de cada pareja.
Cuándo acudir a un especialista en fertilidad
Te recomiendo consultar si:
- Llevas más de 12 meses intentando lograr el embarazo (o 6 meses si tienes más de 35 años).
- Tus ciclos menstruales son irregulares.
- Has tenido pérdidas gestacionales repetidas.
- Tienes antecedentes de endometriosis, infecciones o cirugías pélvicas.
Una evaluación completa es el primer paso para encontrar el tratamiento más adecuado para ti.
Durante mis años acompañando familias, he aprendido que la fertilidad no solo se trata de biología:
también de esperanza, empatía y ciencia al servicio de los sueños.
En Reprotec Centro de Fertilidad, contamos con un equipo comprometido con tu bienestar integral, combinando diagnóstico, tratamiento y acompañamiento emocional para acompañarte en cada etapa de este proceso.